LAS VÁLVULAS

Las válvulas de vacío fueron los dispositivos electrónicos activos por excelencia desde principios de siglo hasta bien entrados los años sesenta. Entonces se vieron desbancadas por los diminutos transistores y diodos de estado sólido, capaces de desempeñar las mismas funciones en espacios mucho más reducidos, con un menor peso y con temperaturas de funcionamiento muy inferiores a las de las válvulas. Parecía ser un gran alivio para los músicos: más potencia y menos peso… guau!!! A principios de los setenta empezaron a salir nuevas empresas que apostaban por la amplificación a transistores y las ya consolidadas ampliaban sus catálogos con este tipo de amplis para no perder ventas ni mercado.
Pero el transistor se encontró desde sus inicios con un grave problema: su linealidad y su mejor rendimiento teórico daban como resultado en circuitos de audio sonidos muy fríos y con poco carácter.

Esta es la razón básica por la que la válvula se ha mantenido desde entonces en amplificadores para instrumento musical y aplicaciones de audio profesional para estudios de grabación y alta fidelidad. Su comportamiento no lineal y “teóricamente imperfecto” quedan de sobras compensados con resultados de sonido mucho más musicales y atractivos en cuanto a la tonalidad. Un simple circuito con una sola válvula puede dar un gran carácter y color al sonido. Ni siquiera un complejo circuito digital es capaz de emular al 100% el comportamiento de una válvula…

¿Cómo funciona una válvula?

Uno de los requisitos básicos para el funcionamiento de una válvula es la temperatura. Todas ellas necesitan temperaturas superiores a los 100ºC y algunas de ellas llegan incluso a los 250 y 300ºC. El componente de la válvula que se encarga de “caldear el ambiente” se llama filamento. Es comparable al filamento incandescente de las bombillas domésticas y es lo que hace que la válvula se ilumine cuando está funcionando.
Existen cuatro topologías de válvulas utilizadas comúnmente en audio diferenciadas por el número de componentes internos (sin contar el filamento) que las componen: diodos (dos componentes), triodos, tetrodos y pentodos (compuestas por cinco componentes).

El ánodo y el cátodo son los dos componentes base y comunes a todas las topologías comentadas. El cátodo se encuentra justo alrededor del filamento de caldeo y de él se desprenden los electrones que fluyen hacia el ánodo creando una corriente eléctrica. Para que exista este flujo de electrones es necesaria una temperatura mínima de funcionamiento en el cátodo. A temperatura ambiente este fenómeno no se podría dar. Esto significa que si el filamento de una válvula se rompe, no hay calor y por lo tanto la válvula deja de funcionar. Para facilitar todavía más el movimiento de los electrones entre el cátodo y el ánodo, se hace el vacío en el interior de la válvula. Además las tensiones de trabajo son muy elevadas (entre 300 y 600 voltios) para permitir que los electrones desprendidos del cátodo por la temperatura sean fácilmente atraídos por el ánodo.

El resto de componentes utilizados en los triodos, tetrodos y pentodos permiten controlar la cantidad de electrones que pasan de cátodo a ánodo introduciendo de esta forma el concepto de la amplificación.

Tolerancias de Fabricación

La estructura base de una válvula es metálica y está ensamblada de forma totalmente mecánica. Esto hace que las tolerancias de fabricación sean realmente grandes y las posibilidades de defectos en válvulas nuevas sean elevadas. Estos defectos de fabricación suelen aparecer en las quince o veinte primeras horas de funcionamiento. Por eso es muy importante elegir válvulas comprobadas por empresas que sólo se dedican a ello como Ruby Tubes. Estas dos compañías americanas compran las válvulas directamente a los fabricantes (hoy en día sólo se fabrican en Chequia, Rusia, Yugoslavia y China) y las someten a exhaustivas comprobaciones individuales, llegando en algunos casos a tener que tirar a la basura hasta un 20 o 30% de las válvulas compradas. Si compráis u os instalan válvulas no comprobadas existe el riesgo de que alguna salte a las pocas horas de funcionamiento y provoque una avería grave en el amplificador.

Estados Unidos, Inglaterra y Alemania dejaron de fabricar válvulas a mediados de los ochenta. Evidentemente dejaron el listón muy alto en cuanto a calidad. Hasta hace un par de años los más exigentes iban a la búsqueda y captura de las válvulas que las fábricas de esos países habían dejado en stock. La calidad de fabricación de las empresas del este de Europa y de China especialmente dejaba mucho que desear. Pero afortunadamente, y gracias a la presión de compañías americanas como Ruby Tubes, empresas como Teslovak (Chequia) y Svetlana (Rusia) están fabricando actualmente válvulas con calidades incluso superiores a las originales americanas o inglesas. Las cosas han cambiado y el futuro de la válvula está nuevamente asegurado.

Tipos de Válvulas

La válvula más utilizada en la sección del previo es la ECC83 (también conocida como 12AX7 ó 7025 ó 5751). Fender utilizaba la ECC81/12AT7 en el circuito de control de la Reverb y VOX hacía servir la ECC82/12AU7 como oscilador en el circuito del Trémolo/Vibrato. Los tres modelos de válvulas son eléctricamente compatibles pero tienen ganancias diferentes. La ECC83 es la que más ganancia tiene, seguida de la ECC81 y la ECC82.

Casi todos los amplis nuevos llevan de serie válvulas chinas en el previo. Son válvulas con mucha ganancia pero con poca calidad de sonido. Una clara mejora sería sustituirlas por válvulas de mejor calidad como la ECC83 fabricada por Teslovak en Chequia y comercializada por Ruby Tubes o buscar válvulas originales americanas de RCA, General Electric o Sylvania también disponibles a través de estos dos marcadores americanos.

Sonido Americano

Durante los años sesenta los fabricantes de amplis se limitaban a utilizar las válvulas que se encontraban con más facilidad en el país de origen. La 6V6, la 6L6 y la 6550 son válvulas que originalmente se fabricaban en Estados Unidos y son las que utilizaban fabricantes como Fender en la época. Este tipo de válvulas, especialmente la 6L6, tienen un sonido caracterizado por agudos claros y cristalinos y unos bajos potentes y definidos. Un sonido muy abierto y con mucha dinámica. En definitiva, lo que hoy en día se conoce como sonido americano.
La 6V6 es una válvula que puede entregar unos 10/15W, frente a los 25/30W de la 6L6 y los 40/45W de la 6550. Por lo tanto un amplificador con dos 6L6 tendrá unos 50W de potencia mientras que uno con cuatro 6550 podrá proporcionar más de 150W.

Sonido Británico

El sonido británico es más comprimido que el americano. Tiene una elevada presencia de frecuencias medias que hacen que se focalice y proyecte con más facilidad. Es una “patada” de sonido. De nuevo nos remitimos a la situación de los años sesenta. En aquella época Inglaterra fabricaba las EL84 (15W), las EL34 (25W) y las KT66 (30W) y KT88 (50W) que son las válvulas que utilizaron fabricantes clásicos como Marshall, VOX, Orange o Hiwatt. La KT66 fue la válvula que Marshall utilizó durante los primeros años antes de cambiar a la EL34. La utilizaron músicos como Eric Clapton en la época de los Bluesbreakers. Se dejó de fabricar hace muchos años y todavía se paga mucho dinero por una original de los sesenta. Afortunadamente, Ruby Tubes ha reeditado la KT66 mejorando incluso las especificaciones originales. Todo un valvulón.

Fuente: GuitarraTotal

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