Mi generación, la de los años noventa, fue testigo de un apogeo masivo de series y películas de dibujos que se emitían por la televisión a cualquier hora del día. Veíamos series japonesas con personajes de ojos saltones traducidos al castellano, animales personificados que resolvían misterios, y tramas adolescentes en las que el protagonista estaba tan enamorado de la chica guapa como tú en la realidad. Además, tuvimos la oportunidad de revivir experiencias televisivas reeditadas que no eran de nuestro tiempo, como “Vicky, el Vikingo”, “Dartacan y los Mosqueperros, o“Heidi”, que fueron cayendo en una profunda y precipitada decadencia teniendo en cuenta el cambio tanRead More →